Bebés sordos: síntomas y cómo detectarlo

Lorena
Lorena

Los primeros meses de vida son los más importantes para un bebé, pues es en estos, además, en los cuales se determina que su desarrollo encaja en la normalidad y que no se observa ninguna anomalía. La sordera en los recién nacidos es un problema más común de lo que imaginamos, ya que afecta a una porción bastante alta de la población, y está falla puede además acarrear otros problemas tanto de dicción como de lenguaje que dificultarán su comunicación en el futuro.

Es por este motivo que, aunque los riesgos de sufrir sordera no son extremadamente altos, sí que resulta muy importante llevar a cabo ciertas pruebas de audición en todos los recién nacidos para detectar este déficit prematuro. Ahora, cada vez más, se han desarrollado técnicas para descubrir los problemas de sordera y para paliarlos con numerosos audífonos e implantes cocleares que permitirán que los niños puedan llevar a cabo un desarrollo del lenguaje antes de que pierdan las facultades del habla.

Si te interesa conocer los métodos con los que se puede detectar esta sordera en los bebés y cuáles son algunos de los signos que pueden delatar que el bebé sufre problemas auditivos te contamos todo esto a continuación a modo de guía rápida.

¿Cómo detectar sordera en bebés?

Si se da el caso de que observamos que nuestro bebé se comporta de manera extraña y que no muestra reacciones a ningún tipo de señal acústica, entonces podemos estar ante un caso de sordera en bebés y, por lo tanto, deberemos actuar en consecuencia.

Es muy importante tener en cuenta que, si una deficiencia auditiva no se trata en los primeros años de vida del niño, esta puede perjudicar al desarrollo completo y por tanto su comunicación se verá afectada. Por ello, no solo es recomendable, sino que prácticamente imperioso, que se trate de buscar la forma de averiguar si el bebé presenta algún cuadro de sordera.

Lo más común al nacer el bebé es que se le realice un cribado auditivo en los primeros 15 días de vida para poder detectar cualquier anomalía en su audición de una forma que resulta totalmente indolora para el niño. Existen varias opciones que mencionamos a continuación y que es recomendable plantearse para poder detectar con claridad en qué situación se halla el niño si es que este presenta posibles síntomas de sordera.

¿Qué son las otoemisiones acústicas en bebés?

A la hora de hablar de la otoemisión acústica nos referimos a una prueba que se realiza en los recién nacidos para determinar su grado de escucha. Sin embargo, existen un par de exámenes médicos que mencionamos a continuación y que permiten atestar de una manera rápida y eficaz si todas estas señales que hemos notado en el niño son meras suposiciones nuestras o si realmente el bebé puede tener algún tipo de problema auditivo:

  • Otoemisiones acústicas: Con este sencillo estudio se pretende descubrir que el bebé responde debidamente a todas las señales acústicas que se envían a través del conducto auditivo mediante un dispositivo pequeño que se coloca sobre la oreja del bebé. Este proceso no duele en absoluto y tiene una duración de apenas un par de minutos.
  • Potenciales evocados auditivos: A diferencia de la prueba anterior, está tiene una duración algo más larga que puede durar alrededor de 8 minutos y sí qué se necesita que el bebé esté totalmente quieto o incluso dormido para poder detectar sus niveles de escucha.

Por tanto, las emisiones acústicas son el tipo de prueba más habitual que se realiza en los bebés para poder determinar con rapidez y simpleza si el niño sufre alguna minusvalía auditiva, para así poder proceder a realizarle otros estudios más específicos y conocer el porqué, e incluso buscar algunas soluciones mediante tratamientos.

La mayoría de tratamientos que se dan en los niños constan de un seguimiento de su desarrollo del lenguaje, de una estimulación continua a través de ejercicios de logopedia, de la utilización de algún dispositivo de escucha mejorada e incluso, en casos extremos, el uso de un implante coclear. En la tienda Audifonos.es cuentan con una gran variedad de audífonos para todas las edades, incluso para niños, por lo que puedes echar un vistazo a su catálogo, donde seguro que encontrarás una buena opción para los más pequeños.

¿Signos de cómo se comporta un niño que no escucha bien?

Ahora bien, si hablamos de un deterioro auditivo temprano, pero que quizás no ha sido demasiado obvio en su nacimiento, esto también puede suceder. Es posible darnos cuenta a través de la aparición de algunas señales que delatarán un comportamiento extraño en el niño.

Si quieres conocer cuáles son los signos que demuestran que un bebé puede presentar problemas auditivos tendrás que buscar los que mencionamos a continuación:

  • El más natural y obvio es que simplemente no responde en absoluto a ningún tipo de sonido; es decir, que no reacciona a voces, a música o a cualquier otro sonido ambiente que resulte estridente.
  • También es fácil plantearnos este problema auditivo si nos damos cuenta de que el bebé es incapaz de balbucear o hacer ruiditos.
  • Cuando desaparece la comunicación directa y, por ejemplo, se habla a través de paredes y el niño parece no escuchar lo que se le dice, entonces también estaremos ante un signo de que la distancia le afecta.
  • Si tiene la costumbre de preguntar demasiadas veces lo mismo y pedir que se le repitan las cosas.
  • Cuando nos damos cuenta de que el niño presenta un fuerte déficit de atención y que parece no ser capaz de concentrarse ni mantener una conversación simple.
  • Si el niño pone la radio, la televisión o cualquier dispositivo a un volumen más alto del habitual podrá delatar este problema de escucha.
  • También puede llamar la atención que el niño siempre se fije en la boca cuando alguien le habla, pues esto indicará que se fija en los labios para poder entender lo que se le dice.
  • Si nos damos cuenta de que la comunicación es compleja y de que muchas veces malentiende lo que le decimos, quizás puede deberse a que no llega a comprender del todo las palabras que escucha. 

Causas de hipoacusia en niños

Una vez que entendemos cuáles son algunos de los síntomas habituales que pueden indicarnos que el bebé está sufriendo síntomas de sordera, puede ser que nos preguntemos cuáles son las causas que han llevado al niño a desarrollar este problema de escucha hasta el punto de entorpecer su comunicación o incluso hasta llevarlo a la pérdida total de su capacidad auditiva.

Por lo general, esto puede darse tanto en un único ido como en ambos y también puede ser que esta deficiencia se estabilice o que vaya empeorando con el tiempo.

No siempre es fácil detectar cuál es el motivo, ya que los bebés sufren numerosos golpes y puede ser que incluso de una forma totalmente accidental y por cuenta propia él mismo haya podido hacerse daño sin que nosotros hayamos sido conscientes o capaces de intervenir ni hacer nada para prevenirlo

Aun así existen diversos motivos que pueden delinear las causas de una sordera en niños:

  • Puede suceder debido a factores de riesgo a la hora del embarazo o del parto como, por ejemplo, que esta falla auditiva venga dada por herencia de algún familiar o que simplemente el niño haya nacido primerizo y por tanto le haya faltado desarrollo en el feto. También puede darse en casos de bebés que no pesan lo suficiente.
  • Otro caso puede ser cuando el oído externo o el oído medio quedan dañados tras numerosos problemas como, por ejemplo, puede ser una acumulación excesiva de cerumen o de líquido en el tímpano, la lesión perforación o rotura completa del tímpano tras un golpe, que se haya quedado atascado algún objeto en el pabellón auditivo, o que el bebé haya sufrido alguna infección bacteriana muy grave que nos haya curado como debía.
  • Por contra, también puede sufrirse hipoacusia dentro del oído interno en ocasiones en las que el bebé se ve expuesto a algún medicamento tóxico, debido a alguna infección que haya dañado el cerebro, a través de alguna infección que la madre haya podido pasarle durante el embarazo de forma involuntaria, por tumores o enfermedades degenerativas. 

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